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lunes, 21 noviembre 2022 10:49
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Reacción emocional frente a la posibilidad de padecer alzhéimer
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , demencia , diagnóstico , emociones
David Andrés Ochoa | Neuropsicólogo Las reacciones emocionales y el impacto frente a la posibilidad de padecer una enfermedad son parte de las nuevas líneas de investigación en la actualidad. La capacidad diagnóstica que ha surgido con el mayor acceso a tecnologías médicas y los innumerables estudios que correlacionan signos y síntomas tempranos en nuestro organismo, abierto un nuevo abordaje con población sin patologías totalmente evidenciables ¿Qué hacer ante la alta posibilidad de padecer una enfermedad? Ante estos nuevos abordajes, un estudio centrado en la demencia de tipo Alzheimer busco comprender cómo reaccionan emocionalmente las personas al saber si tenían riesgo de deterioro cognitivo, el estudio realizado por Shekhtman et al. (2025) Estuvo conformado por 199 adultos sanos que se sometieron a una tomografía por emisión de positrones (PET) técnica de imagenología médica que utiliza sustancias radiactivas para visualizar la actividad metabólica de los tejidos y órganos del cuerpo, evaluando la producción de la beta amiloide (Aβ): proteína asociada con la neurodegeneración, es decir, la pérdida de neuronas y la atrofia cerebral, que son características de la enfermedad de Alzheimer. Antes de la prueba, los participantes completaron encuestas que medían la ansiedad, la depresión, las preocupaciones sobre la memoria y la motivación para adaptar su estilo de vida. Realizaron las mismas encuestas seis meses después de conocer los resultados. Los participantes con presencia de amiloide no mostraron un aumento de la depresión o de los problemas de memoria, pero sí experimentaron una disminución de la ansiedad y de la motivación para realizar ajustes en el estilo de vida. Los hallazgos sugieren que revelar la presencia de amiloide no afecta negativamente a los participantes, y el simple hecho de conocer los resultados parece disminuir los sentimientos negativos en general. Dentro del estudio se conoció las reacciones emocionales también de un grupo que no presentaba acumulación de la amiloide (baja probabilidad de padecer la enfermedad), por lo que sus experimentaron mejoras emocionales significativas: informando niveles mucho más bajos de depresión, ansiedad y problemas de memoria. En conjunto los datos llamativos fueron que ambos grupos en la fase previa al estudio declaraban necesario mejorar e implementar cambios en su estilo de vida, pero tras el conocimiento de la posibilidad de padecer o no la enfermedad se observó una disminución significativa de la motivación declarada en ambos grupos, aunque en menor medida en el grupo con niveles elevados, pudiendo asociarse al grupo sin marcador de amoloide como la falsa seguridad y el pronóstico favorable. Mientras que en el grupo con alta probabilidad de padecer la enfermedad los datos siguen debatiéndose, desde la alta edad del grupo de esta cohorte, la baja probabilidad de progresión por la edad de diagnóstico hasta un alto número de participantes que descontinuaron la fase de conocimiento de los resultados (83). Todo esto nos lleva a poner el foco de atención en evaluaciones cualitativas y cuestionarios específicos para comprender mejor los factores subyacentes relacionados. Además, de ser necesario hacer mayor hincapié en abordar los factores de riesgo cardiovascular y promover estilos de vida cognitivos, sociales y físicamente activos, independientemente del estado de Aβ, para garantizar la salud y el bienestar integrales en población con y sin riesgo de padecer Alzheimer. Cuando estos tratamientos estén disponibles, es probable que las personas con una función cognitiva normal se sometan a pruebas de detección con biomarcadores de Alzheimer para optar a terapias dirigidas. Por lo tanto, es fundamental comprender mejor la respuesta a la revelación y optimizar el proceso de revelación (Shekhtman et al., 2025) Referencias: Universidad Rutgers. (7 de mayo de 2025). Conocer el riesgo de padecer Alzheimer puede aliviar la ansiedad, pero reducir la motivación para adoptar hábitos saludables. ScienceDaily. Consultado el 24 de junio de 2025 en www.sciencedaily.com/releases/2025/05/250507130352.htm Golan Shekhtman, S., Schnaider Beeri, M., Ravona Springer, R., Zadok, M., Ben Meir, M., Rosen‐Lang, Y., Shutsberg, R., Gelblum, D., Niv, T., Matatov, A., Heymann, A., Azuri, J., Ganmore, I., Hoffman, C., Domachevsky, L., & Lesman‐Segev, O. H. (2025). Emotional response to the disclosure of beta-amyloid status among research participants at high risk for dementia. Alzheimer's & Dementia, 21(5), e70115. https://doi.org/10.1002/alz.70115
lunes, 30 junio 2025 08:27
Afrontando el alzhéimer: las emociones experimentadas por los/las familiares informales
Categorías: Divulgación
Etiquetas: enfermedad , familiares , cuidados , emociones , alzheimer
Adela Jurado López y Cristina Belén Sampedro Palacios | Universidad de Jaén La enfermedad del Alzheimer es una de las demencias más ampliamente reconocidas y estudiadas hoy en día, principalmente debido a su alta prevalencia. Esta enfermedad se caracteriza por una disminución gradual de las capacidades cognitivas, cambios en el comportamiento y deterioro físico, lo que provoca una dependencia en la ejecución de actividades diarias fundamentales. Conforme progresa la enfermedad del Alzheimer y sus efectos en la persona, surge la figura del cuidador/a informal, quien asume la responsabilidad de proporcionar asistencia y cuidado en las tareas fundamentales de la vida diaria de la persona dependiente. Considerando las impactantes consecuencias que el cuidado de un paciente con alzhéimer tiene en la salud de los cuidadores, por lo que numerosas pruebas sostienen que se experimenta un desgaste tanto físico como mental que afecta la vida social, personal y económica de estas personas, fenómeno conocido como sobrecarga del cuidador (Imserso, 2005). Esta investigación tiene como fin reflexionar sobre la importancia de reconocer el papel fundamental de la persona cuidadora, quién a menudo queda invisibilizada en el contexto de la enfermedad del Alzheimer. Para lograr este propósito, se utiliza una metodología mixta que combina una investigación cuantitativa y cualitativa. Como principales resultados destaca los impactos del alzhéimer en los miembros de la familia, los rasgos distintivos, las responsabilidades y la satisfacción con los recursos disponibles para los/las cuidadores/as informales. En primer lugar, la experiencia de las personas afectadas por la enfermedad del Alzheimer, así como la de sus familiares, es sumamente desafiante y delicada, sin embargo, es especialmente difícil para el cuidador/a familiar, ya que es quien carga con la mayor responsabilidad. Aunque pueda recibir apoyos de otras entidades, es quien debe dedicar la mayor parte de su tiempo al cuidado de su ser querido, por lo que lleva a una carga emocional y estrés constante. El impacto que tiene la enfermedad en toda la familia es considerable, ya que conlleva una serie de cambios en todos los aspectos de la vida de las personas involucradas. Los familiares cuidadores se enfrentan a una situación difícil al no comprender lo que está sucediendo y recibir poca información al respecto, por lo que percibe una angustia constante y un agotamiento tanto físico como mental, afectando significativamente sus relaciones sociales fuera del hogar, ya que se ven obligados a dedicarse por completo al cuidado de su familiar. Además, el propio enfermo/a padece un deterioro gradual a medida que avanza la enfermedad, por lo tanto, es crucial que las familias cuidadoras cuenten con más redes de apoyo, tanto social como institucional, para hacer frente a estas dificultades, ya que como se ha visto reflejado en esta investigación, los/las cuidadores/as consideran que son insuficientes los recursos que se ofrecen. Como segundo y último punto, es importante hacer énfasis en la figura de la mujer como la principal encargada del cuidado familiar. En este proceso, el sexo femenino suele estar presente de manera significativa, ya que históricamente, las mujeres han desempeñado un papel central en el cuidado. Se presupone que las mujeres, por el mero hecho de “ser” mujeres están más capacitadas para desempeñar el rol de cuidadoras, por lo que esta suposición se basa en estereotipos de género arraigados en roles y expectativas tradicionales de la cultura, la familia y el hogar. Leer el artículo completo
lunes, 10 febrero 2025 08:02
Cambios en el reconocimiento facial de las emociones en el envejecimiento y demencias: Implicaciones a nivel clínico
Categorías: Divulgación
Etiquetas: demencia , psicología , emociones , envejecimiento , facial , reconocimiento
MERCEDES FERNÁNDEZ-RÍOS [1, 2] | [1] ASOCIACIÓN FAMILIARES ALZHEIMER VALENCIA (AFAV), [2] FACULTAD DE PSICOLOGÍA Y LOGOPEDIA, UNIVERSITAT DE VALÈNCIA El reconocimiento emocional a través de la expresión facial es un proceso fundamental que nos permite la comunicación, adaptación y respuesta a diferentes situaciones. En el campo del envejecimiento la memoria y otras capacidades cognitivas han recibido atención creciente por parte de los investigadores. Sin embargo, los cambios en el reconocimiento y el procesamiento emocional que se producen asociados a la edad y a enfermedades neurodegenerativas han recibido menor atención. La capacidad de reconocer correctamente las emociones básicas (alegría, tristeza, asco, miedo, sorpresa, ira/enfado) resulta fundamental tanto desde el punto de vista filogenético como ontogenético. Según señalan diferentes autores el reconocimiento de las emociones puede estar alterado en las fases iniciales de diferentes trastornos neurológicos como la demencia. Recientemente se ha incrementado el interés por esta temática tanto desde la geriatría y la gerontología como desde áreas tan diversas como la neurociencia, la psicología, la psiquiatría, la neurología clínica o las ciencias del comportamiento. De hecho, la tasa de crecimiento de las publicaciones en este ámbito se ha calculado que podría oscilar en aproximadamente un 400% en la última década. Al analizar esta amplia literatura científica acerca del reconocimiento facial de las emociones podemos observar la existencia de un vínculo entre el reconocimiento emocional y diferentes tipos de patologías. En la investigación sobre el reconocimiento facial emocional las áreas temáticas que más destacan las relacionadas con las demencias (especialmente la Enfermedad de Alzheimer (EA) y la Demencia Frontotemporal (DFT)), el trastorno del espectro autista (TEA) y el Deterioro Cognitivo Leve (DCL). En el conjunto de las emociones básicas, la alegría y la sorpresa son consideradas emociones con valencia positiva y han sido ampliamente evaluadas en estudios experimentales. Sin embargo, la emoción sorpresa se cataloga como ambigua por su ambivalencia y, en general, ha recibido menor atención. Además, se ha descrito un sesgo en el reconocimiento de emociones positivas (alegría) tanto en el envejecimiento normativo como en el patológico. Las personas con Enfermedad de Alzheimer generalmente presentan déficits en reconocimiento emocional, aunque parecen conservar la capacidad de identificar la alegría. Este sesgo positividad parece estar presente tanto el reconocimiento como el recuerdo y podría explicarse desde la teoría de la selectividad socioemocional ya que a medida que envejecemos somos selectivos en nuestras relaciones sociales, dedicando más tiempo y atención a las relaciones que valoramos como más satisfactorias. Los déficits en el reconocimiento emocional influyen sobre diversas funciones a nivel social e interpersonal. Además, estos déficits pueden influir en la aparición de trastornos de la conducta. Por ello es importante identificar estos déficits con el fin de valorar su impacto y las consecuencias para las personas con demencia y su entorno. Además, este mejor conocimiento puede ayudar tanto a los familiares como a los profesionales a mejorar sus interacciones con las personas con demencia. Otro de los aspectos que se repite en la literatura de esta área de conocimiento es el uso de etiquetas para identificar las diferentes emociones. La mayoría de autores señala la existencia de déficits en el reconocimiento facial de las emociones que sido relacionadas con la excesiva demanda cognitiva que implican estas tareas en personas con enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, el uso de “etiquetas” que identifiquen las emociones mejora el rendimiento en estas tareas. Con la introducción de estas etiquetas se pretende justificar que los déficits en el reconocimiento no son debidos a excesiva demanda cognitiva, dificultades de lenguaje o déficits visoperceptivos, sino que podrían atribuirse al deterioro específico en la capacidad de reconocimiento facial de las emociones. Son muchos los expertos en esta materia que subrayan la importancia de la evaluación del reconocimiento facial de las emociones para facilitar un diagnóstico precoz de diversos trastornos neurológicos, permitiendo de este modo una intervención más temprana. Como conclusión podemos apuntar a la necesidad de incluir la evaluación del reconocimiento de las emociones por parte de los clínicos. Este instrumento puede contribuir al diagnóstico precoz y a la diferenciación entre diferentes tipos de demencia facilitando un mejor abordaje de este tipo de trastornos.
jueves, 03 noviembre 2022 14:06
Funcionamiento ejecutivo y reconocimiento facial de emociones en personas con y sin diagnóstico de demencia tipo Alzheimer
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , investigación , demencia , emociones , facial , reconocimiento
JORGE ALEXANDER RÍOS-FLÓREZ [1], ANDREA JOHANNA MACHUCA NIETO [2], CLAUDIA ROCÍO LÓPEZ-GUTIÉRREZ [3] | [1] DIRECTOR DEL GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN NEUROCIENCIAS HIPPOCAMPUS; PSICÓLOGO, UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA. [2] PSICÓLOGA, PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA. [3] PSICÓLOGA, UNIVERSIDAD CATÓLICA LUIS AMIGÓ Investigadores del Grupo de investigación en Neurociencias Hippocampus se propusieron establecer la relación entre la capacidad de reconocer las emociones expresadas en rostros, y tareas que requieren de la activación de las funciones ejecutivas, en personas con diagnóstico de Demencia tipo Alzheimer. En el estudio, publicado en la revista Katharsis, participaron pacientes diagnosticados con la enfermedad en su estadio temprano, o etapa amnésica, y su desempeño fue comparado con personas en condición de envejecimiento normal, los cuales eran pares en edad, género y nivel de escolaridad con cada uno de los pacientes. Para esto, se emplearon diversos test y baterías de pruebas neuropsicológicas que median el desempeño de la actividad funcional del cerebro, específicas a los procesos cognitivos de interés y a la capacidad de reconocer acertadamente diversas emociones representadas en la expresión de un rostro; correlacionando y comparando los resultados de las tareas propuestas por medio de un software estadístico, estableciendo el grado de significancia de los datos obtenidos. De forma general, el estudio determinó que existe una relación entre la capacidad de identificar una emoción en un rostro y el adecuado desempeño de las funciones ejecutivas, específicamente en la capacidad de flexibilidad cognitiva, en cuanto a personas con diagnóstico de demencia tipo Alzheimer. Asimismo, se estableció que la capacidad para el reconocimiento de expresiones emocionales a través de rostros sería un proceso innato y básico en la funcionalidad social del individuo, con un rol adaptativo, y que difícilmente se vería alterado en cuadros patológicos, por lo menos en lo que respecta al envejecimiento normal y los estadios iniciales de la demencia tipo Alzheimer. La investigación también refiere que, en relación a las funciones ejecutivas, las personas con demencia tipo Alzheimer presentan significativamente déficits en los procesos que involucran fluidez verbal, atención alternante y flexibilidad cognitiva. Respecto a esta última habilidad ejecutiva, los investigadores destacan que su alteración es significativamente mayor cuando una tarea lo exige, lo que dificulta la regulación del comportamiento; encontrándose que, aunque la mayoría de los estudios enfatizan en los déficit mnésicos como principal manifestación en el estadio inicial de la demencia, los datos reportados en este trabajo aportan evidencia a la presencia de compromisos disejecutivos desde el inicio de la enfermedad. Por último, los autores de la investigación también reiteran la importancia de de estudiar y conocer las conexiones que establece el córtex prefrontal (mediales y orbitales) con estructuras y circuitos subcorticales, como los complejos amigdalino e hipocampal. Conexiones que se hallan involucradas en la actividad funcional del cerebro que coordina las conductas emocionales y el desempeño social, especialmente los comportamientos regulados por regiones orbitofrontales. De igual forma, esta investigación destaca la relevancia de tener en cuenta que, aunque la composición cerebral es similar de una forma macroestructural en todos los individuos, cada uno presenta diferencias, aun cuando leves, a nivel de funcionamiento y configuración de las vías sinápticas y en su moldeamiento a partir de la adaptación a la experiencia subjetiva, y que, incluso variables como la reserva cognitiva y la plasticidad cerebral entran en juego con el medio ambiente y la influencia del mismo en componentes epigenéticos; factores que alteran en alguna medida el desempeño de la actividad cerebral, lo cual se acentúa en los casos de envejecimiento patológico. Pulse para leer el artículo completo
viernes, 04 noviembre 2022 13:50
Una aproximación de la literatura científica sobre la relación entre reconocimiento de emociones, deterioro cognitivo y demencias
Categorías: Divulgación
Etiquetas: investigación , literatura , emociones , envejecimiento , deterioro cognitivo
LAURA ALEJANDRA MAYORGA CADAVID Y ANDRÉS M. PÉREZ-ACOSTA | UNIVERSIDAD DE ROSARIO (BOGOTÁ, COLOMBIA) El propósito de este artículo es efectuar una revisión de la literatura científica que ha relacionado el reconocimiento de emociones con el deterioro cognitivo y las demencias. El envejecimiento es un proceso natural y gradual de la vida, en el cual se puede presentar el deterioro cognitivo, que se entiende como la disminución del rendimiento en al menos un dominio cognitivo; los dos grandes grupos de este son el deterioro cognitivo leve y las demencias, que se clasifican dependiendo de sus características y etiología, así mismo, los cambios que se presentan en este son definidos por las diferencias individuales y la plasticidad cerebral de cada individuo. Las emociones son procesos que involucran el componente vivencial, fisiológico y un comportamiento determinado, a partir de la experiencia de un suceso vital significativo; una de las teorías más reconocidas de éstas es la de Paul Ekman que nos habla de seis emociones básicas y universales (alegría, tristeza, ira, asco, sorpresa, miedo). En cuanto a las estructuras cerebrales implicadas en las emociones encontramos principalmente la corteza témporo-occipital, en especial el giro fusiforme, las zonas órbito-frontal y parietal derecha, la amígdala y los ganglios basales. Adicionalmente encontramos el reconocimiento de las emociones haciendo énfasis a la identificación de emociones tanto positivas como negativas por medio de diferentes tareas. El reconocimiento de emociones en pacientes con algún cuadro de deterioro cognitivo se ve afectado, donde los pacientes con más evolución tienen un desempeño no tan bueno como lo presentan aquellos pacientes que se encuentran en fases tempranas u agudas de la enfermedad, no en todas las demencias se da de la misma forma, debido a que se ha identificado que en cada demencia el déficit presentado va de acuerdo a sus características, por lo que es necesario identificar bien las características de estas para de esta forma obtener mejores resultados a la hora de evaluar el reconocimiento de las emociones en estas. Aunque reconocer emociones parecería una tarea fácil, para los pacientes con demencias es una tarea compleja, la cual les presenta retos; además, para un mismo tipo de demencia, incluso el desempeño puede ser diferente según el tipo de tarea, debido a que el cerebro actúa de una forma u otra dependiendo de lo que se le este pidiendo, por lo que se han desarrollado diferentes tipos de tareas para lograr identificar este tipo de diferencias y hacer más específico en qué tipo de reconocimiento es que se presenta el mayor déficit. Adicionalmente, encontramos que es importante tener conocimiento de los medicamentos o tratamientos que están recibiendo los participantes a evaluar, esto debido a que existen medicamentos o tratamientos que pueden disminuir las capacidades cognitivas. Finalmente, de acuerdo a los reportes el reconocimiento emocional en los diferentes cuadro de demencia ofrecen oportunidad para la innovación tanto en herramientas de evaluación con de rehabilitación neuropsicológica, además puede brindar un buen complemento de los instrumentos actuales, que enfatizan más en los dominios cognitivos.
lunes, 07 noviembre 2022 13:26
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jueves, 17 noviembre 2022 18:15
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